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miércoles, 18 de marzo de 2026

Encuentro de la red Somos Comuneras

V Encuentro de la red Somos Comuneras, del 20 al 22 marzo, en Monleras

 

Porque siempre fueron ellas quienes sostuvieron la vida,
y va siendo hora de ponerlas en el lugar que merecen”


Cada vez son más las evidencias que nos llevan a la importancia, y a lo fundamental, de volver a lo común, a lo local, a lo esencial de la vida, para hacer del territorio un lugar que nos sostenga en el medio y largo plazo, y donde todas las vidas puedan darse en armonía. Los sistemas comunales de gestión del territorio (montes, dehesas, riegos, pastos, cultivos, bosques...), pueden ser una estupenda plataforma para avanzar en este sentido. Recuperar, enmendar y fortalecer nuestros comunales, desde una mirada compartida, se ha vuelto cada día más urgente.


Somos Comuneras, es una red que promueve una mirada con gafas violetas hacia el pasado y presente de los sistemas comunales. Un espacio de apoyo mutuo entre mujeres vinculadas a los comunales porque los aprovechan, participan en sus asambleas o concejos, se ocupan de gestionarlos, los investigan, los defienden y sienten que es imprescindible recuperar la voz y protagonismo de las mujeres en las comunidades para restablecer el equilibrio de cara a la sostenibilidad del territorio, la equidad y la justicia social.

 

“Contar con redes de apoyo mutuo, memoria viva y escucha activa, nos ayuda a enfocar nuestras siembras, proyectos, investigaciones y pasos, en cualquiera de los territorios y comunidades de las que formamos parte”


Para celebrar los pasos dados, hacer crecer la red, marcar el rumbo anual de la misma y fortalecerla, ya está en marcha y abierta la convocatoria para todas aquellas mujeres que quieran inscribirse y participar en el “V Encuentro de la red Somos Comuneras” que tendrá lugar los días 20 a 22 de marzo, en Monleras (Salamanca). El Encuentro cuenta con subvención del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico y con el apoyo económico de una de las comuneras de la Red, Mentxu Ramilo, que ha donado parte del premio recibido de manos de Emakunde por su trayectoria en el proyecto de la red “WikiEmakumeok”.



Dinámicas y actividades


Los encuentros anuales de esta red, van rotando sus localizaciones con una doble finalidad: conocer comunidades resilientes e inspiradoras y apoyar a las compañeras que forman parte de las mismas. En este caso, Monleras, se elige como comunidad referente por su proactividad en la participación y conservación del territorio y por la cercanía a compañeras que están muy activas en la defensa de los comunales. Para agradecer la generosa acogida y facilitar la incorporación de nuevas compañeras de cada lugar, se programan siempre algunas actividades abiertas a la comunidad receptora, que en este caso consistirán en un taller especializado en temas legales, preocupaciones y dudas sobre cuestiones que afectan a los comunales, un café tertulia sobre el pasado y presente de la vida concejil, y un paseo compartido para conocer los comunales locales.

Además se realizarán actividades que incluyen espacios de juego, gastronomía compartida, reflexión, debate y aprendizaje, y al coincidir este año con la entrada de la primavera, se celebrará un “Equinoccio Charro”, a modo de ritual para celebrar y proteger  los hilos que nos ayudarán a seguir conectadas el resto del año.



Encuentro de la red  Somos Comuneras celebrado en Couso (Galicia) en noviembre de 2024

Sobre los comunales

Los comunales son recursos gestionados por la propia comunidad que los utiliza, y que durante muchos siglos han sido una de las formas principales de relacionarse con el entorno. Si alrededor de un pueblo había pastos para el ganado, por ejemplo, todas las familias del pueblo se reunían para decidir la mejor forma de utilizarlos. Esto podía implicar un reparto, o un calendario, o que una persona pastorease el ganado de todo el pueblo.                            

El tener acceso a este tipo de recursos comunes era una forma de garantizar la subsistencia de quienes no tenían recursos propios, y también de tomar decisiones que no beneficiasen solo a unos pocos ahora, sino al conjunto de la población en el largo plazo. Es por esto que algunas de las zonas ambientalmente mejor conservadas del planeta son de gestión comunal.

En los últimos dos siglos la mayoría de estos comunales se han privatizado o han pasado a ser gestionados por el Estado, entendiendo que eso garantizaba un uso más eficiente y una mayor productividad. Esto ha supuesto que muchas personas dejasen de tener acceso a esos recursos y se hayan visto expulsadas, y también que se hayan destruido mecanismos por los que las comunidades se relacionaban entre sí - ya que al gestionar recursos comunes tenían que existir espacios de toma de decisiones, de resolución de conflictos, etc.

                                                          

Sin embargo, aún quedan grandes extensiones de recursos de gestión comunal, y la Península Ibérica es especialmente rica en ellos. Todavía tenemos la oportunidad de recuperarlos, cuidarlos y reconocer la cultura asociada a ellos, para desarrollar nuevas formas de adaptarlos al momento actual.

Si la adaptamos adecuadamente, la propuesta de gestión comunal puede ofrecernos nuevas vías para gestionar los recursos eficientemente, proporcionándonos espacios de deliberación real donde aprender a funcionar en comunida
d.


La red de comuneras es una red viva que sigue creciendo y generando el espacio de apoyo mutuo necesario para que las miradas, necesidades y propuestas de las mujeres vinculadas a estos sistemas cobre fuerza y presencia, permitiendo así a su vez que los comunales sean espacio y lugar de futuro para las comunidades que con su trabajo cuidan los territorios


Más información en:

www.entretantos.org

somoscomuneras.blogspot.com










viernes, 13 de marzo de 2026

Escuelas Campesinas de Salamanca convoca una nueva sesión de la escuela de madres y padres en el Bajo Tormes

 


Actividad formativa sobre trazabilidad de los productos, en el marco del derecho a la alimentación

 

El 11 de marzo tuvo lugar en Monleras una actividad formativa sobre trazabilidad de los productos, su procedencia y características, organizada conjuntamente por las asociaciones Adecasal y Asdecoba y dirigida principalmente, aunque no exclusivamente, a las trabajadoras y trabajadores de estas entidades que atienden y dan de comer a muchas personas mayores en nuestro territorio.

Isa Álvarez Vispo, que impartió la formación, provocó en el grupo la reflexión sobre el sistema alimentario en que nos movemos, con sus grandes contradicciones, y las alternativas hacia las que intentamos avanzar, en la línea de la producción agroecológica, el consumo responsable, la soberanía alimentaria y el derecho a la alimentación.

Isa es parte de la coordinadora Baladre y de la red internacional URGENCI, Red Mundial de Agricultura Sostenida por la Comunidad, de la que es vicepresidenta y responsable de incidencia política. Acaba de regresar de Colombia, donde ha participado en la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, un espacio para impulsar la justicia social, la soberanía alimentaria y sistemas agroalimentarios sostenibles, que ha reunido a más de 1500 delegados de 100 países. 

La actividad se inscribe en el programa de mayores Envejecer en CAS-A, subvencionado por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León con cargo al IRPF.






 

lunes, 9 de marzo de 2026

El Día Internacional de la Mujer congrega en Monleras a cerca de cien personas en un acto por la igualdad y los derechos de todas las mujeres y niñas

 

El Anfiteatro de Monleras acogió el acto de conmemoración de este Día organizado conjuntamente por la Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca y la Asociación de Mujeres El Salinar de Monleras, acto al que acudieron también algunas personas de localidades vecinas. Consistió en una concentración bajo el lema “Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas” propuesto por Naciones Unidas como eje de la reivindicación mundialmente compartida, a la que dio paso la lectura del manifiesto por parte de cinco mujeres representando a distintos colectivos reunidos. El manifiesto, elaborado por el grupo de trabajo de Mirada Feminista de Colectivos de Acción Solidaria, en el que participamos, denuncia las dificultades con que nos encontramos las mujeres que vivimos en los territorios rurales para acceder a ciertos derechos, reivindica que se reconozca el valor del trabajo invisibilizado de muchas mujeres en los cuidados que sostienen la vida y reclama a las instituciones políticas públicas que entiendan la ruralidad con perspectiva de género.

Tras escuchar una canción de Rozalén alusiva a la necesidad de espacios propios para el autocuidado y espacios de sororidad para sentir el apoyo de otras mujeres, se cerró el acto con un mensaje de solidaridad con todas las mujeres del mundo, en especial las que están siendo víctimas de la violencia, las guerras, los autoritarismos o las injusticias estructurales que las condenan a la no vida.







viernes, 20 de febrero de 2026

El Centro de día amplía su actividad a Villaseco de los Reyes


 

El Centro de día del Bajo Tormes continúa un año más desarrollando sus actividades socio-comunitarias en Monleras, donde está ubicado, y en otras localidades del Bajo Tormes donde existen grupos que también se viene atendiendo, como son Trabanca y Sardón de los Frailes. La novedad más importante es que desde este mes de febrero se incorpora un nuevo grupo en Villaseco de los Reyes, dando así respuesta a la petición de su Ayuntamiento.

El Centro de día promueve servicios socio-comunitarios que inciden en la prevención, en la promoción de la autonomía y la salud comunitaria y en la participación colectiva, como son las actividades de terapia ocupacional, los talleres de estimulación cognitiva y mantenimiento físico, las actividades de encuentro intergeneracional y los talleres de envejecimiento activo. Además, ofrece a la población de la zona servicios sociosanitarios como son los de fisioterapia o quiromasaje y podología, que prestan profesionales.

El servicio de desplazamiento mediante un vehículo adaptado posibilita que personas procedentes de otras localidades vecinas (como es el caso de El Manzano) o con dificultades de movilidad puedan acceder a las actividades semanales.

Su funcionamiento es posible gracias a la colaboración y al trabajo en red de entidades sociales como la Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca, que gestiona el Centro de día, el Ayuntamiento de Monleras, que asume el mantenimiento del Centro,  los ayuntamientos de la zona, que ofrecen sus locales e instalaciones para las actividades en sus municipios, y la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, que subvenciona los programas Envejecer en Comunidad y Envejecer en CAS-A con cargo al IRPF.

 



martes, 27 de enero de 2026

Dia Mundial de la Educación Ambiental

 


Desde la plataforma SALVEMOS EL MUNDO RURAL AGREDIDO, a la que está adherida la Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca, dirigimos esta carta abierta a las instituciones y a la opinión pública.





España: De paraíso natural a polígono industrial. ¡Exigimos proteger nuestro vínculo con la tierra!

A la atención del Gobierno de España, Gobiernos de las Comunidades Autónomas, Administraciones locales y a toda la sociedad civil.

España: De paraíso natural a polígono industrial. ¡Exigimos proteger nuestro vínculo con la tierra!

A la atención del Gobierno de España, Gobiernos de las Comunidades Autónomas, Administraciones locales y a toda la sociedad civil.

El lunes 26 de enero, con motivo del Día Mundial de la Educación Ambiental, las instituciones volverán a emitir discursos sobre la importancia de proteger el planeta. Sin embargo, estas palabras suenan vacías frente a una realidad científica y social que hemos conocido a partir de un estudio reciente de la revista científica Earth [1]: España es el país que posee menor conexión emocional con la naturaleza de los 61 países analizados a nivel mundial.

Esta desconexión no es un accidente. Es el resultado de un modelo de gestión que trata nuestros territorios como un espacio industrial, ignorando que la salud de nuestra tierra es la salud de nuestros ciudadanos.

¿Cómo pretendemos transmitir valores medioambientales a las futuras generaciones si, al mismo tiempo, estamos desmantelando el aula más importante que existe: nuestro paisaje y nuestro entorno rural? Los responsables públicos, deben dar respuesta a la destrucción sistemática que hoy denunciamos.

Es imposible educar sobre la importancia del ciclo de la vida cuando nuestros acuíferos están siendo contaminados con nitratos procedentes de la ganadería industrial y de la implantación masiva de plantas de biogás, que amenazan el aire, el agua y la tierra de nuestras comarcas, convirtiendo nuestros pueblos en territorios de sacrificio. La contaminación no solo destruye ecosistemas, sino que rompen el vínculo vital de las personas con su entorno.

Tampoco es fácil enseñar a amar la tierra cuando los horizontes de nuestros pueblos se ven sepultados por una marea de macroplantas fotovoltaicas y parques eólicos sin planificación. Arrancar árboles que son parte de nuestra historia y expropiar a los agricultores de su medio de vida no es "transición verde", es un expolio de nuestra soberanía alimentaria y de nuestra identidad cultural en favor de grandes fondos de inversión.

Estamos sustituyendo ecosistemas por polígonos industriales energéticos, rompiendo el vínculo visual y emocional con nuestra identidad. La instalación de molinos de viento en corredores migratorios está diezmando nuestra fauna alada, mientras que los mares de espejos solares fragmentan hábitats, aniquilan el paisaje y destruyen tierras fértiles de cultivo. Un paisaje industrializado y sin vida animal es un paisaje con el que nadie puede conectar emocionalmente.

A este asedio se suma la minería agresiva, que desfigura nuestras montañas, y la herida abierta de los incendios forestales. Cada año vemos cómo miles de hectáreas arden por una falta flagrante de recursos materiales y humanos para la prevención. El monte se deja morir durante el invierno y se llora en verano, perdiendo un patrimonio forestal que tardará décadas en recuperarse.

La educación ambiental no es un folleto; es la experiencia de un río limpio, un bosque vivo y un horizonte sin cables ni hormigón. No hay que mirar la naturaleza desde arriba con aire de superioridad. Tenemos que mirarla de tú a tú, porque nosotros también somos naturaleza, y destruirla es destruirnos a nosotros mismos. La ciencia es clara: la desconexión genera malestar psicológico. No habrá educación ambiental que funcione si el ciudadano percibe la naturaleza como un "solar" para la especulación en lugar de un refugio para la salud y la vida.

Es una hipocresía política lamentar la España vaciada o los bajos índices de bienestar emocional mientras se despoja al mundo rural de su mayor activo: su integridad natural. La desconexión que señala el estudio de la revista Earth es el resultado de ver la naturaleza como un mero recurso extractivo (energético o agroindustrial) y no como el pilar de nuestra salud física y mental. Si seguimos destruyendo el paisaje y contaminando el agua, la tierra y el aire, no solo seremos el país menos conectado con la naturaleza, sino también el país que permitió que su patrimonio más sagrado fuera sacrificado por beneficios a corto plazo.

Por todo lo dicho, exigimos:

  • Moratorias reales para macrogranjas, plantas de biogás y proyectos mineros que amenacen la salud y el paisaje.
  • Planificación territorial vinculante que impida arrancar un solo árbol agrícola o forestal para instalar polígonos energéticos. El despliegue de energías renovables debe ser ordenado, priorizando zonas degradadas y el autoconsumo, no a costa de la biodiversidad y el paisaje.
  • Mayor inversión en prevención de incendios, dignificando el trabajo de los agentes forestales y bomberos rurales todo el año.
  • Protección de la propiedad agrícola frente a las expropiaciones forzosas para proyectos industriales privados.
  • Protección del ciclo del agua, frenando de inmediato cualquier proyecto que ponga en riesgo la calidad de los acuíferos, endureciendo las sanciones y controles sobre vertidos e instalaciones de biogás industrial.
  • Fomento de la recuperación de nuestra conexión con la naturaleza desde la política, con una estrategia de Estado. Esto implica ciudades verdes reales y un medio rural protegido frente a la especulación. Ocupar el último puesto en conexión con la naturaleza es una señal de auxilio de nuestra sociedad. Si no protegen el paisaje, están condenando a la ciudadanía a vivir en un desierto emocional y ecológico.

Colectivos integrantes de Salvemos el Mundo Rural Agredido

www.salvemoselmundorural.com/