miércoles, 11 de febrero de 2026
martes, 27 de enero de 2026
Dia Mundial de la Educación Ambiental
Desde la plataforma SALVEMOS EL MUNDO RURAL AGREDIDO, a la que está adherida la Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca, dirigimos esta carta abierta a las instituciones y a la opinión pública.
España: De paraíso natural a polígono industrial. ¡Exigimos proteger
nuestro vínculo con la tierra!
A la atención del Gobierno de España, Gobiernos
de las Comunidades Autónomas, Administraciones locales y a toda la sociedad
civil.
España: De
paraíso natural a polígono industrial. ¡Exigimos proteger nuestro vínculo con
la tierra!
A la atención del Gobierno de España, Gobiernos
de las Comunidades Autónomas, Administraciones locales y a toda la sociedad
civil.
El lunes 26 de enero, con motivo del Día Mundial de la Educación Ambiental,
las instituciones volverán a emitir discursos sobre la importancia de proteger
el planeta. Sin embargo, estas palabras suenan vacías frente a una realidad científica
y social que hemos conocido a partir de un estudio reciente de la revista científica Earth [1]:
España es el país que posee menor conexión emocional con la naturaleza de los
61 países analizados a nivel mundial.
Esta desconexión no es un
accidente. Es el resultado de un modelo de gestión que trata nuestros territorios
como un espacio industrial, ignorando que la salud de nuestra tierra es la
salud de nuestros ciudadanos.
¿Cómo pretendemos transmitir
valores medioambientales a las futuras generaciones si, al mismo tiempo,
estamos desmantelando el aula más importante que existe: nuestro paisaje y
nuestro entorno rural? Los responsables públicos, deben dar respuesta a la
destrucción sistemática que hoy denunciamos.
Es imposible educar sobre la importancia del ciclo de la vida cuando
nuestros acuíferos están siendo contaminados con nitratos procedentes de la
ganadería industrial y de la implantación masiva de plantas de biogás, que
amenazan el aire, el agua y la tierra de nuestras comarcas, convirtiendo
nuestros pueblos en territorios de sacrificio. La contaminación no solo
destruye ecosistemas, sino que rompen el vínculo vital de las personas con su
entorno.
Tampoco es fácil enseñar a amar la tierra cuando los horizontes de nuestros
pueblos se ven sepultados por una marea de macroplantas fotovoltaicas y parques
eólicos sin planificación. Arrancar árboles que son parte de nuestra historia y
expropiar a los agricultores de su medio de vida no es "transición
verde", es un expolio de nuestra soberanía alimentaria y de nuestra
identidad cultural en favor de grandes fondos de inversión.
Estamos sustituyendo ecosistemas por polígonos industriales energéticos,
rompiendo el vínculo visual y emocional con nuestra identidad. La instalación
de molinos de viento en corredores migratorios está diezmando nuestra fauna
alada, mientras que los mares de espejos solares fragmentan hábitats, aniquilan
el paisaje y destruyen tierras fértiles de cultivo. Un paisaje industrializado
y sin vida animal es un paisaje con el que nadie puede conectar emocionalmente.
A este asedio se suma la minería agresiva, que desfigura nuestras montañas,
y la herida abierta de los incendios forestales. Cada año vemos cómo miles de
hectáreas arden por una falta flagrante de recursos materiales y humanos para
la prevención. El monte se deja morir durante el invierno y se llora en verano,
perdiendo un patrimonio forestal que tardará décadas en recuperarse.
La educación ambiental no es un folleto; es la experiencia de un río
limpio, un bosque vivo y un horizonte sin cables ni hormigón. No hay que mirar
la naturaleza desde arriba con aire de superioridad. Tenemos que mirarla de tú
a tú, porque nosotros también somos naturaleza, y destruirla es destruirnos a
nosotros mismos. La ciencia es clara: la desconexión genera malestar
psicológico. No habrá educación ambiental que funcione si el ciudadano percibe
la naturaleza como un "solar" para la especulación en lugar de un
refugio para la salud y la vida.
Es una hipocresía política lamentar la España vaciada o los bajos índices
de bienestar emocional mientras se despoja al mundo rural de su mayor activo:
su integridad natural. La desconexión que señala el estudio de la
revista Earth es el resultado de ver la naturaleza como un mero recurso
extractivo (energético o agroindustrial) y no como el pilar de nuestra salud
física y mental. Si seguimos destruyendo el paisaje y contaminando el agua, la
tierra y el aire, no solo seremos el país menos conectado con la naturaleza,
sino también el país que permitió que su patrimonio más sagrado fuera
sacrificado por beneficios a corto plazo.
Por todo lo dicho, exigimos:
- Moratorias reales para macrogranjas, plantas de
biogás y proyectos mineros que amenacen la salud y el paisaje.
- Planificación territorial vinculante que impida arrancar
un solo árbol agrícola o forestal para instalar polígonos energéticos. El
despliegue de energías renovables debe ser ordenado, priorizando zonas
degradadas y el autoconsumo, no a costa de la biodiversidad y el paisaje.
- Mayor inversión en prevención
de incendios, dignificando
el trabajo de los agentes forestales y bomberos rurales todo el año.
- Protección de la propiedad
agrícola frente a las
expropiaciones forzosas para proyectos industriales privados.
- Protección del ciclo del agua, frenando de inmediato
cualquier proyecto que ponga en riesgo la calidad de los acuíferos,
endureciendo las sanciones y controles sobre vertidos e instalaciones de biogás
industrial.
- Fomento de la recuperación de
nuestra conexión con la naturaleza desde la política, con una estrategia de
Estado. Esto implica ciudades verdes reales y un medio rural protegido frente a
la especulación. Ocupar el último puesto en conexión con la naturaleza es una
señal de auxilio de nuestra sociedad. Si no protegen el paisaje, están
condenando a la ciudadanía a vivir en un desierto emocional y ecológico.
viernes, 26 de diciembre de 2025
“Comunidad en Juego”, una experiencia de éxito en el IESO Miguel de Unamuno de Ledesma
El alumnado del Centro culmina el trimestre con una yinkana
de juegos tradicionales.
El
grupo de alumnos del IESO Miguel de Unamuno que ha participado a lo
largo del año de forma activa y continuada en el programa Comunidad en Juego,
se volcó de lleno en la organización de la jornada de clausura del trimestre
académico en el Centro educativo, de la mano de Raquel García Sevillano,
animadora sociocultural que los ha acompañado en el proceso.
A
través de una yinkana de juegos tradicionales, consiguieron implicar a todos
los alumnos del Centro en una actividad comunitaria que puso de relieve la
importancia del juego como recurso educativo, todo un reto en una sociedad
individualista que ha ido arrinconando los espacios de interacción grupal y la
experiencia del juego cooperativo.
La colaboración
y sensibilidad del equipo directivo del IESO Miguel de Unamuno, como viene
siendo habitual, han sido decisivas también en esta ocasión, reservando el
último día lectivo antes de las vacaciones de Navidad para comenzar con esta
actividad. A continuación, después de tomar fuerzas con un chocolate con
churros ofrecido por el Centro, todos los alumnos y alumnas se desplazaron
hasta las dos residencias de personas mayores de la localidad de Ledesma, a
quienes agasajaron cantando villancicos y expresándoles sus mejores deseos, en
un gesto solidario que manifiesta el buen hacer de una comunidad
educativa ejemplar.
Culmina
con esta actividad –a falta de la presentación de la Guía pedagógica de juegos
tradicionales y resultados del programa, que tendrá lugar en enero– el programa
Comunidad en Juego, un programa de Colectivos de Acción Solidaria para
la sensibilidad social y fomento de la participación comunitaria en torno al
derecho al tiempo libre saludable y educativo de la infancia y la adolescencia que
se ha desarrollado en distintos territorios del Estado español –respaldado por
la subvención del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con
cargo al IRPF– en el que ha colaborado la Asociación Escuelas Campesinas de
Salamanca con varias acciones realizadas en los institutos de Ledesma y
Vitigudino y en la zona del Bajo Tormes.
martes, 23 de diciembre de 2025
Festival de Navidad y Jornada de convivencia en el CRA Bajo Tormes
Un año más, el Festival de Navidad y la Jornada de
convivencia escolar cerraron la actividad del trimestre en el CRA Bajo Tormes
el viernes 19 de diciembre. Los niños y niñas del CRA junto con sus maestras
fueron los protagonistas, acompañados por el colectivo de madres y padres de Monleras,
Sardón, El Manzano y Villaseco de los Reyes, familiares y vecinos y
colaboradores en las actividades extraescolares que acompañaron a la comunidad
educativa. Es un orgullo para todos contar con una escuela viva, que es
un signo de esperanza para nuestros pueblos y un fermento de dinamización del
entorno rural.
La Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca
colabora con el CRA Bajo Tormes con las actividades de apoyo educativo a niños
y niñas y actividades de formación de padres y madres a través del programa de
Infancia, subvencionado por la Junta de CyL con cargo al IRPF.
La escuela de Trabanca acoge una jornada de convivencia intergeneracional
El grupo de personas mayores participantes en la actividad
de terapia ocupacional en Trabanca propuso celebrar una jornada de convivencia con
los niños y niñas que acuden al colegio de la localidad, que tuvo lugar el 18
de diciembre, con el fin de fomentar los lazos entre generaciones que dan
sentido de pertenencia a la comunidad, reforzar el aprendizaje transmitido
de mayor a menor y disfrutar del afecto y el cariño que nos humanizan en una
sociedad cada vez más fragmentada.
Así, los niños les hicieron a los mayores un baile que han
preparado para el festival de Navidad. Los mayores, a su vez, les contaron una
historia sobre un reloj de un pueblo que se paraba en la Nochebuena, invitando
a que la gente también parara, recordara los momentos vividos y diera gracias
por estar juntos, y una señora regaló un gorrito tejido por sus manos a cada
uno de los niños y niñas. Y finalmente entre todos conformaron un árbol de los
deseos para el año que viene.
Hay que agradecer la implicación de Nuria Vicente,
la educadora al frente del programa de mayores de Escuelas Campesinas, así como
la de Rosana y Jesús, maestros de la escuela de Trabanca, que acogieron
con entusiasmo la iniciativa.
jueves, 18 de diciembre de 2025
Terra Vita Rural S.L.: El pan de cada día, amasado con la levadura de la economía social
Terra Vita Rural S.L., es una iniciativa de economía
social ubicada en la zona del Bajo Tormes (Salamanca), detrás de la cual
están las asociaciones Adecasal (en la que participan varios ayuntamientos de
la zona), Escuelas Campesinas de Salamanca y Asdecoba.
Es además una iniciativa comunitaria, por el apoyo que
procura, junto a otras entidades e iniciativas, para mantener un servicio
básico a la población, generar empleo que contribuya a la fijación de
nuevos pobladores, revitalizar el tejido socioeconómico en el territorio y situar
la actividad productiva en clave de soberanía alimentaria.
Aunque ya estaba constituida con anterioridad, comenzó su
andadura en marzo de 2022 haciéndose cargo de la gestión de la panadería de
Monleras, para asegurar su continuidad al jubilarse sus propietarios. Meses
después, en diciembre de ese mismo año, asumió también la gestión de la panadería
de Trabanca, que igualmente iba a cerrar.
“La opción de quedarnos sin panadería para siempre, con el
significado profundo que entraña el cierre de una actividad económica, nos animó
a dar el paso, asumiendo el riesgo de poner en marcha una iniciativa
emprendedora en un territorio amenazado por la despoblación; no podíamos
resignarnos a aceptar como inevitable un futuro ensombrecido por la
desaparición de servicios y el declive de los pueblos”–apunta el alcalde de
Monleras, una de las personas más implicadas en el proceso de sacar adelante
esta iniciativa.
La
financiación inicial se hizo mediante micromecenazgo de personas que han
creído en el proyecto; a su vez, la empresa Algo Nuevo reinvirtió una parte de
sus beneficios de años anteriores como apoyo a su puesta en marcha; para inversiones
necesarias en las instalaciones y adquisición
de un vehículo de reparto se recurrió a COOP-57 (cooperativa de
servicios financieros y solidarios cuyo objetivo es contribuir a la
transformación social de nuestra economía y nuestra sociedad).
Actualmente, Terra Vita Rural elabora pan, además de
empanadas, hornazos y variedad de productos de repostería, y distribuye un
producto de calidad en catorce localidades de la zona del Bajo Tormes y Ramajería –recientemente cuatro pueblos solicitaron su incorporación a
la red de reparto, al quedarse sin pan cuando dejó de ser rentable distribuirlo
a poblaciones tan mermadas–, repartiendo puerta a puerta en los pueblos
pequeños. Además, abastece al cáterin rural para personas mayores de
Sardón de los Frailes, al cáterin urbano para personas mayores de
Salamanca y a varias tiendas y bares-restaurantes de la zona. Tiene, por
último, un puesto de venta en los mercadillos de Trabanca (el primer domingo de
mes) y Torresmenudas (último domingo de mes).
La empresa da trabajo a un panadero profesional con su
ayudante, a una repostera que al tiempo atiende el despacho de pan en Monleras,
a dos personas en distribución y reparto y a una última en coordinación y
gestión, más los refuerzos necesarios en los momentos de mayor producción y las
sustituciones por vacaciones.
Nuevos retos
“El trabajo en red con otras entidades sociales e
iniciativas vinculadas a nuestras asociaciones está siendo fundamental para
procurar los apoyos comunitarios sin los cuales no habríamos sido capaces de
poner en marcha un proyecto de largo alcance, fortalecer la iniciativa una vez
que ha echado a andar y explorar nuevas líneas de trabajo que aseguren su
sostenibilidad y abran nuevas perspectivas de transformación social y
económica” –afirman las personas que están al frente de la iniciativa.
Así, superada la fase inicial de consolidación de lo que ya
existía, en una perspectiva de ampliación de miras se ha logrado hacer frente
desde 2024 a nuevas propuestas que han supuesto un salto cualitativo:
-La primera, la elaboración de pan para suministrar al
cáterin urbano de Salamanca, que distribuye en la ciudad en torno a mil
comidas diarias a personas mayores. Aparte de asegurar la viabilidad económica
del proyecto en los meses de invierno, es una apuesta por recuperar el papel
del Mundo Rural como productor de alimentos de calidad y construir alianzas con
el mundo urbano en torno al derecho a la alimentación.
-La segunda, la recuperación de variedades antiguas de
cereales (trigo “florencia aurora”, espelta y centeno) y su cultivo en
ecológico para la obtención de harinas integrales con las que elaborar
variedades de panes especiales con sabores, texturas y cualidades que hoy
volvemos a apreciar y que tienen salida a través de la red de comercialización
Saberes y Sabores del Bajo Tormes. Se pretende de esta manera impulsar el
modelo de producción agroecológica en el que se está trabajando
desde otras iniciativas coordinadas a través de la red Manos Verdes.
Desde 2025 se está tratando de diversificar la producción
con nuevas modalidades: pan de kamut (un trigo duro puro y rico en nutrientes
esenciales), de trigo sarraceno (una buena opción para quienes no pueden tomar
gluten) y de maíz; variantes de pan con nueces, cebolla, ajo o aceite; pan de
molde, bollitos para hamburguesas, etc. Un reto de futuro es el de explorar las
posibilidades de la harina de bellota, muy nutritiva y carente de gluten, un
recurso autóctono hoy desaprovechado que puede abrir interesantes perspectivas.
Valores
de la economía social que están presentes
En el marco del programa Gente y Tierra –programa que cuenta con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030–, la Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca ha realizado en este año un estudio de contraste y propuestas de mejora en base a la Carta de Principios de la Economía Solidaria.
En
este análisis se destaca que la iniciativa Terra Vita Rural se sostiene sobre
los valores de la economía social, que fundamentan y guían su actuación:
-Es una
iniciativa comunitaria, sostenida por la comunidad y que presta un servicio a
la comunidad. Detrás de la misma
están varias asociaciones sin ánimo de lucro, algunos ayuntamientos implicados
(como es el de Monleras) y personas que creemos y nos comprometemos en la
búsqueda de alternativas comunitarias.
-Se
trata de un proyecto vinculado al territorio, a sus recursos y a las
necesidades de las personas que lo habitan. Contribuye al desarrollo local,
al mantenimiento de servicios básicos para la población y a la revitalización del
tejido económico del territorio. Pretende apostar por la “relocalización” de la
economía al servicio de la gente.
-Trabaja
en red con otras entidades sociales e iniciativas de economía social, asegurándose
así el apoyo mutuo que necesitan las estructuras comunitarias que nadan contra corriente
en el contexto del mercado global. Tiene conexiones y alianzas con el cáterin rural
para personas mayores que Adecasal tiene en marcha, con el cáterin urbano para
mayores que gestiona Algo Nuevo, con la red de comercialización Saberes y
Sabores del Bajo Tormes, con la iniciativa Todo Servicios Múltiples volcada en
la producción agroecológica en tierras cedidas para la inserción de colectivos
vulnerables, iniciativas todas ellas amparadas bajo el paraguas de una red que
lleva el nombre elocuente de Manos Verdes.
-Promueve
la creación de trabajo decente que está favoreciendo la fijación de
población o el asentamiento de nuevos pobladores en el territorio, procurando
que las personas trabajadoras se sientan partícipes de la iniciativa y tengan
voz en la organización y toma de decisiones.
-Pone
en el centro el derecho a la alimentación, en clave de soberanía alimentaria,
frente a la idea de consumo, muchas veces de productos comestibles sin calidad
alimentaria, propia del mercado global; el derecho social de la población rural
a acceder a servicios básicos, frente al beneficio económico.
-La
sostenibilidad del proyecto se basa en la implicación de la comunidad: el
respaldo de las asociaciones que sostienen la iniciativa, el apoyo de personas
que han creído en el proyecto y han contribuido a la financiación inicial, el
trabajo en red con otras iniciativas comunitarias en el medio urbano y en el
medio rural.
La
iniciativa de Terra Vita Rural mereció figurar entre las cinco seleccionadas
para la mesa redonda “Iniciativas que tejen futuro”, una muestra de
experiencias significativas procedentes de distintos territorios que se
presentaron en el Encuentro Estatal de Economía Social y Solidaria organizado
por Colectivos de Acción Solidaria en Cabezón de la Sal (Cantabria) durante los
días 17 y 18 del pasado mes de octubre.
jueves, 11 de diciembre de 2025
COLECTIVOS DE ACCIÓN SOLIDARIA ENSAYA ALTERNATIVAS PARA LA MOVILIDAD Y SEGURIDAD DE LAS PERSONAS EN TERRITORIOS RURALES CON ESCASA POBLACIÓN
La Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca participa en
el programa de Inclusión Comunitaria, que se está experimentando en la zona del
Bajo Tormes
Experimentar y poner en práctica tecnologías que pueden
facilitar la permanencia de las personas mayores en sus hogares con calidad de
vida e igualdad de oportunidades es el objetivo del programa de Inclusión
Comunitaria, que promueve Colectivos de Acción Solidaria (organización que
integra a una veintena de entidades con presencia en distintos territorios del
Estado español, entre las que se encuentran Escuelas Campesinas de Salamanca,
Adecasal y Asdecoba).
Desde este programa se están explorando recursos de
atención virtual que pueden facilitar esa permanencia a la que aspiran las
personas en entornos rurales poco poblados donde el aislamiento es un riesgo y
un factor de exclusión. Así, los relojes inteligentes y la creación de una
aplicación de movilidad rural son dos recursos que se están pilotando para
evaluar el apoyo que pueden procurar algunas tecnologías innovadoras en el
desarrollo de nuestro modelo de atención integral centrada en la persona.
El programa de Inclusión Comunitaria cuenta con subvención
del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo al 0,7%
del IRPF e impuesto de sociedades.
Relojes inteligentes, garantía de seguridad para personas
que viven solas
El miedo a que las personas mayores que viven solas puedan
caerse, extraviarse, sufrir un desvanecimiento o un achaque de mayor gravedad,
y no tener a nadie a su lado que pueda auxiliarlas es una preocupación de los
hijos y familiares, que muchas veces se sobrepone al respeto a su autonomía
para decidir y al deseo tan hondo de permanecer en casa y en el pueblo.
Los relojes inteligentes, en este sentido, pueden ser una
ayuda que dé seguridad a las personas mayores que viven solas y tranquilidad a
sus familiares. Garantizan, por ejemplo, el aviso por caídas y la llamada de
emergencia a familiares y vecinos conectados con la aplicación. Disponen de
geolocalizador y cámara para visualizar el entorno, permiten el control de las
constantes vitales, etc.
En nuestra zona se está realizando una experiencia piloto
con 10 personas que mostraron interés. Una de las dificultades con que nos
estamos encontrando es la falta de cobertura en localidades pequeñas y en los
entornos de los pueblos en donde transcurre la vida cotidiana. Por ello, vemos necesario
reivindicar la cobertura digital en los territorios rurales más despoblados
como un servicio básico que garantice a todas las personas, en cualquier lugar
donde vivan, su autonomía y seguridad.
CampAndo, una aplicación de movilidad rural
La dificultad de movilidad es uno de los grandes problemas a
los que a diario tienen que hacer frente las personas cuya vida transcurre en entornos
rurales. La pérdida de población en territorios muy al límite, en la
llamada España vaciada, está llevando al desmantelamiento de un entramado de
servicios de proximidad que sostenía la vida en los pueblos, como es el caso
del transporte. Por otra parte, la dificultad de movilidad de las
personas en muchos territorios rurales es también una barrera para el acceso
a otros servicios esenciales, como son los sanitarios o socio-comunitarios, y a
bienes de primera necesidad, como son los alimentos, las medicinas, etc.
Se trata de un problema que afecta principalmente a los
colectivos más vulnerables (personas mayores, población migrante, mujeres
sin permiso de conducir o sin vehículo, jóvenes sin autonomía laboral), que se
encuentran con barreras insalvables para cubrir necesidades básicas de todo
tipo, y que agudiza la sensación de aislamiento y abandono en la población
rural, que resiste como puede cuando la realidad se vuelve hostil.
Es esta una carencia que han detectado y denunciado las
asociaciones que forman parte de la ONG de ámbito estatal Colectivos de Acción
Solidaria (CAS), conocedoras de la realidad por su presencia continuada en
territorios rurales desfavorecidos de diferentes comunidades autónomas,
organización de la que forma parte Escuelas Campesinas de Salamanca.
Desde su compromiso centrado en la acción y transformación
social, CAS trabaja por posibilitar alternativas comunitarias que den respuesta
a las necesidades de la gente. En este sentido, se viene impulsado una
iniciativa pionera para tratar de poner remedio a la movilidad de las
personas que viven en entornos rurales con escasa población. Consiste en una
aplicación de movilidad rural, registrada con el nombre de CampAndo,
que en estos momentos se está experimentando en distintos territorios para
comprobar su utilidad, contrastar las dificultades que puedan surgir en su
puesta en marcha y poder realizar los ajustes necesarios que sea un servicio
práctico y funcional.
Es, por hacernos una idea, una especie de BlaBlaCar
rural, concebido en clave de solidaridad (no existe contraprestación
económica por parte de los posibles beneficiarios), que ofrece varias
posibilidades: compartir viajes, hacer recados, prestar vehículos y acceder a
una agenda actualizada de servicios en la zona.
La aplicación se diseñó y desarrolló en 2023 en el marco
del proyecto TecnológiCAS, dentro del Plan de Recuperación,
Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea NextGenerationEU
y gestionado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Ahora, y pensando
especialmente en las personas mayores, CAS ve una oportunidad de dinamización
de esta App CampAndo en el marco del nuevo programa Inclusión comunitaria (subvencionado
por el mismo ministerio con cargo al 0,7 de la asignación tributaria del IRPF e
impuesto de sociedades), desde el convencimiento de que puede contribuir a
alargar la permanencia de las personas mayores en su casa y en su pueblo.
La alternativa de movilidad que se está experimentando responde
a ese enfoque comunitario que es el que puede hacer sostenibles las iniciativas
que no son viables en términos de rentabilidad económica en el sistema de
mercado.
viernes, 5 de diciembre de 2025
La Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca ofrece apoyo educativo a la infancia desfavorecida en diferentes localidades del Noroeste salmantino
Con el nuevo curso, la Asociación Escuelas Campesinas de
Salamanca vuelve a poner en marcha en el Noroeste salmantino, un año más, su programa
de Servicios educativos y de tiempo libre en áreas desfavorecidas, desde el
que se presta apoyo escolar a niños y niñas con dificultades o en situación de
vulnerabilidad y se desarrollan actividades educativas extraescolares y
talleres de hábitos de vida saludables dirigidos a la población infantil en un
territorio rural desfavorecido como es el nuestro, donde los niños y niñas
tienen menos oportunidades. Durante este curso, el programa prestará apoyo a
más cincuenta niños y niñas en las localidades de Monleras, Sardón de los
Frailes, El Manzano, Almendra, Trabanca, Cabeza de Framontanos, Yecla de
Yeltes, Bañobárez, Bogajo, Cipérez y El Cubo de D. Sancho.
El programa se centra en el apoyo educativo a niños y
niñas que residen en pueblos pequeños (trece niños y niñas en este curso) e
intenta compensar la falta de recursos y oportunidades de algunas familias con
especiales dificultades, así como hacer frente al aislamiento que afecta
en mayor o menor grado a los niños y niñas cuya vida transcurre en entornos
poco poblados. Para la selección de los niños y niñas que reciben apoyos
personalizados se tiene en cuenta la propuesta de los CEAS de la zona, del
Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Vitigudino y de los
centros escolares.
A esos objetivos responden las distintas actividades que incluye el programa:
- Apoyo personalizado de refuerzo escolar a niños y niñas con especiales dificultades.
- Actividades educativas grupales y talleres de tiempo libre, que inciden en la socialización, el trabajo en grupo y el desarrollo de competencias y valores.
- Actividades de educación física y talleres de hábitos de vida saludable
- Jornadas y encuentros de convivencia intergeneracional.
- Apoyo educativo a las familias y escuela de padres y madres.
Una maestra de educación infantil, Rocío Vicente Holgado,
se responsabiliza tanto del apoyo escolar personalizado a niños y niñas con
dificultades como de las actividades educativas grupales. Por su parte, Ángela
García González se encarga de los talleres de educación física y hábitos de
vida saludable y personas en voluntariado colaboran en la organización de las
jornadas de encuentro y convivencia.
Este programa es posible gracias a la subvención
recibida de la Gerencia de Servicios Sociales de la JCyL con cargo a la
asignación tributaria del IRPF.
miércoles, 3 de diciembre de 2025
“Feliz en mi casa y en mi entorno”, un programa de Colectivos de Acción Solidaria que apuesta por el modelo de atención centrada en la persona
Escuelas Campesinas de Salamanca desarrolla este programa en la zona del Bajo Tormes
“Feliz
en mi casa y en mi entorno” es un programa de Colectivos de Acción
Solidaria (CAS), que se está desarrollando en Castilla y León, que pretende experimentar
y pilotar el modelo de atención centrada en la persona, apostando por la
permanencia de las personas mayores en su casa y en su entorno, respetando
sus deseos y preferencias, cuando las limitaciones propias de la edad o la
aparición de las primeras fases de la dependencia requieren apoyos necesarios
para que esa opción sea viable, frente al modelo más extendido de institucionalización
en centros residenciales.
Responde
a la filosofía de ese nuevo enfoque de atención centrada en la persona,
cuyo fin último es que esta siga teniendo la autonomía para decidir cómo y
dónde quiere vivir, en otras palabras, el control de su vida y su proyecto vital.
La
actividad fundamental consiste en la prestación del servicio de asistencia
personal durante un año a nueve personas en cada uno de los territorios de
las distintas entidades asociadas a CAS que participan en el programa. En diálogo
con los ayuntamientos, CEAS y agentes sociales, se seleccionan las personas que
van a recibir esta asistencia: personas vulnerables, en situaciones de soledad
o en la antesala de la dependencia.
Así, Escuelas
Campesinas de Salamanca atiende desde este programa a nueve personas en la zona
del Bajo Tormes, seis mujeres y tres hombres, repartidas en las localidades
de Villaseco de los Reyes, Sardón de los Frailes, Almendra, Trabanca y
Villarino de los Aires. La responsable del programa es Nuria Vicente, educadora
social, quien se encarga de todo el proceso: entrevista inicial con las
personas que se acogen al programa; comunicación con sus familiares;
elaboración de la historia de vida y el proyecto de vida de cada una de las
personas mayores, haciéndolas partícipes y escuchando sus deseos y demandas;
ayuda en la tramitación del reconocimiento de la dependencia si se ve
necesario, etc., y quien realiza también una asistencia personal de calidad,
que se centra en la escucha y apoyo emocional, el acompañamiento, el cultivo de
las aficiones personales, el apoyo para la participación social y comunitaria,
entre otras posibles tareas.
Otro
aspecto importante que se aborda desde este programa es la cualificación
profesional personas que aspiran a trabajar como asistentes personales, pues es
la figura del asistente personal la que mejor se adecúa al modelo de
vida independiente en que se fundamenta este programa. En este sentido,
Colectivos de Acción Solidaria ha organizado un nuevo curso para asistentes
personales de 50 horas de duración a través de la plataforma Moodle de
la organización, que se impartirá en este mes de diciembre y en el que se han
inscrito cuatro mujeres migrantes de nuestro territorio que aspiran a la
inserción laboral en el ámbito de los cuidados.
La Gerencia
de Servicios Sociales de la JCyL viene respaldando con una excelente
valoración este programa, subvencionado con cargo a la asignación tributaria
del IRPF, pues coincide con la estrategia de desinstitucionalización que la
JCyL está impulsando.
sábado, 29 de noviembre de 2025
Programa Mujeres. Conociendo iniciativas de emprendimiento femenino en Mogadouro.
El día 25 de noviembre tuvo lugar una jornada de visita a
iniciativas de emprendimiento impulsadas por mujeres en el concejo de Mogadouro
(Portugal), organizada desde el programa de Mujeres de Escuelas Campesinas de
Salamanca, en la que participamos doce personas.
Nos acercamos en primer lugar a Figueirinha, una pequeña aldea en la que Celina Maria Fernandes (hija de emigrantes en Francia y retornada hace dos años a la localidad de origen de sus padres y abuelos) ha puesto en marcha una iniciativa denominada Acerquita de ti, elaborando artesanía a partir de la lana que obtiene de su propio rebaño de ovejas de raza autóctona. Nos enseñó su taller y nos mostró el trabajo que lleva a cabo desde la obtención del vellón, pasando por los procesos de lavado, desengrasado con ceniza, carmeado, cardado e hilado de la lana, todos ellos realizados a mano, hasta la elaboración de piezas artesanas con la lana natural como materia prima, bien en tejido o en fieltro.
Después, un bonito pase por el monte otoñal nos condujo
hasta el establo y las praderas donde pasta el rebaño de 120 ovejas que cuida
con esmero junto con Herminio, su pareja. Se sienten orgullosos de preservar la
raza churra mirandesa, apreciada por la calidad y suavidad de la lana,
actualmente desplazada por otras razas más productivas, y de contribuir a la
custodia del paisaje agrario con su forma de pastoreo. Lamentan el abandono del
campo y el efecto de la despoblación que hace difícil la continuidad de oficios
que desaparecen por falta de manos.
Celina nos transmitió sobre todo el amor por un proyecto
de vida sencillo, acorde con los ritmos de la naturaleza y en contacto con
las personas que habitan el territorio y han preservado su cultura, que a ella
la hace sentirse feliz.
Proseguimos viaje hasta Mogadouro, donde compartimos
mesa y conversación en el restaurante Europeu.
Mogadouro es cabeza del concejo y sede la Cámara y
concentra varios atractivos turísticos. Visitamos la Casa da Origem, un
espacio dedicado a la promoción de los productos agrupados bajo la marca
Origen Mogadouro. Aquí los visitantes pueden
encontrar una ampla variedad de productos endógenos, tales como vinos, quesos,
aceite, almendras, pastas, etc., disponibles para su adquisición o degustación. Con la adhesión de cerca de 50 productores locales, esta
iniciativa pretende poner en valor y dar mayor visibilidad a la riqueza
gastronómica y cultural del concejo.
La experiencia del conocimiento y el intercambio de
iniciativas en territorios rurales similares al nuestro siempre es
enriquecedora y un aliciente para ir construyendo redes con otras mujeres
en las que apoyarnos y sostenernos.
La actividad se enmarca en el programa Fomento de la
integración personal, social y laboral de las mujeres en situación de exclusión
social y/o especial vulnerabilidad, que cuenta con subvención de la Gerencia
de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León con cargo al IRPF.














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