La Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca participa en
el programa de Inclusión Comunitaria, que se está experimentando en la zona del
Bajo Tormes
Experimentar y poner en práctica tecnologías que pueden
facilitar la permanencia de las personas mayores en sus hogares con calidad de
vida e igualdad de oportunidades es el objetivo del programa de Inclusión
Comunitaria, que promueve Colectivos de Acción Solidaria (organización que
integra a una veintena de entidades con presencia en distintos territorios del
Estado español, entre las que se encuentran Escuelas Campesinas de Salamanca,
Adecasal y Asdecoba).
Desde este programa se están explorando recursos de
atención virtual que pueden facilitar esa permanencia a la que aspiran las
personas en entornos rurales poco poblados donde el aislamiento es un riesgo y
un factor de exclusión. Así, los relojes inteligentes y la creación de una
aplicación de movilidad rural son dos recursos que se están pilotando para
evaluar el apoyo que pueden procurar algunas tecnologías innovadoras en el
desarrollo de nuestro modelo de atención integral centrada en la persona.
El programa de Inclusión Comunitaria cuenta con subvención
del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo al 0,7%
del IRPF e impuesto de sociedades.
Relojes inteligentes, garantía de seguridad para personas
que viven solas
El miedo a que las personas mayores que viven solas puedan
caerse, extraviarse, sufrir un desvanecimiento o un achaque de mayor gravedad,
y no tener a nadie a su lado que pueda auxiliarlas es una preocupación de los
hijos y familiares, que muchas veces se sobrepone al respeto a su autonomía
para decidir y al deseo tan hondo de permanecer en casa y en el pueblo.
Los relojes inteligentes, en este sentido, pueden ser una
ayuda que dé seguridad a las personas mayores que viven solas y tranquilidad a
sus familiares. Garantizan, por ejemplo, el aviso por caídas y la llamada de
emergencia a familiares y vecinos conectados con la aplicación. Disponen de
geolocalizador y cámara para visualizar el entorno, permiten el control de las
constantes vitales, etc.
En nuestra zona se está realizando una experiencia piloto
con 10 personas que mostraron interés. Una de las dificultades con que nos
estamos encontrando es la falta de cobertura en localidades pequeñas y en los
entornos de los pueblos en donde transcurre la vida cotidiana. Por ello, vemos necesario
reivindicar la cobertura digital en los territorios rurales más despoblados
como un servicio básico que garantice a todas las personas, en cualquier lugar
donde vivan, su autonomía y seguridad.
CampAndo, una aplicación de movilidad rural
La dificultad de movilidad es uno de los grandes problemas a
los que a diario tienen que hacer frente las personas cuya vida transcurre en entornos
rurales. La pérdida de población en territorios muy al límite, en la
llamada España vaciada, está llevando al desmantelamiento de un entramado de
servicios de proximidad que sostenía la vida en los pueblos, como es el caso
del transporte. Por otra parte, la dificultad de movilidad de las
personas en muchos territorios rurales es también una barrera para el acceso
a otros servicios esenciales, como son los sanitarios o socio-comunitarios, y a
bienes de primera necesidad, como son los alimentos, las medicinas, etc.
Se trata de un problema que afecta principalmente a los
colectivos más vulnerables (personas mayores, población migrante, mujeres
sin permiso de conducir o sin vehículo, jóvenes sin autonomía laboral), que se
encuentran con barreras insalvables para cubrir necesidades básicas de todo
tipo, y que agudiza la sensación de aislamiento y abandono en la población
rural, que resiste como puede cuando la realidad se vuelve hostil.
Es esta una carencia que han detectado y denunciado las
asociaciones que forman parte de la ONG de ámbito estatal Colectivos de Acción
Solidaria (CAS), conocedoras de la realidad por su presencia continuada en
territorios rurales desfavorecidos de diferentes comunidades autónomas,
organización de la que forma parte Escuelas Campesinas de Salamanca.
Desde su compromiso centrado en la acción y transformación
social, CAS trabaja por posibilitar alternativas comunitarias que den respuesta
a las necesidades de la gente. En este sentido, se viene impulsado una
iniciativa pionera para tratar de poner remedio a la movilidad de las
personas que viven en entornos rurales con escasa población. Consiste en una
aplicación de movilidad rural, registrada con el nombre de CampAndo,
que en estos momentos se está experimentando en distintos territorios para
comprobar su utilidad, contrastar las dificultades que puedan surgir en su
puesta en marcha y poder realizar los ajustes necesarios que sea un servicio
práctico y funcional.
Es, por hacernos una idea, una especie de BlaBlaCar
rural, concebido en clave de solidaridad (no existe contraprestación
económica por parte de los posibles beneficiarios), que ofrece varias
posibilidades: compartir viajes, hacer recados, prestar vehículos y acceder a
una agenda actualizada de servicios en la zona.
La aplicación se diseñó y desarrolló en 2023 en el marco
del proyecto TecnológiCAS, dentro del Plan de Recuperación,
Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea NextGenerationEU
y gestionado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Ahora, y pensando
especialmente en las personas mayores, CAS ve una oportunidad de dinamización
de esta App CampAndo en el marco del nuevo programa Inclusión comunitaria (subvencionado
por el mismo ministerio con cargo al 0,7 de la asignación tributaria del IRPF e
impuesto de sociedades), desde el convencimiento de que puede contribuir a
alargar la permanencia de las personas mayores en su casa y en su pueblo.
La alternativa de movilidad que se está experimentando responde
a ese enfoque comunitario que es el que puede hacer sostenibles las iniciativas
que no son viables en términos de rentabilidad económica en el sistema de
mercado.

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