En
un contexto marcado por conflictos, guerras y sufrimiento, desde CAS queremos
posicionarnos con claridad.
No
hay guerras justas ni lejanas cuando lo que está en juego en cualquier lugar
del mundo son la vida, los derechos y la dignidad de las personas. No a las guerras, vengan de donde
vengan; Sí a la defensa de la vida, los derechos y la dignidad de las personas.
Las
guerras son evitables, no forman parte del
desarrollo necesario de la Humanidad.
Son decisiones de unos pocos, ricos, miserables y poderosos que
defienden sus privilegios. Petróleo y materias primas, dinero y poder
constituyen la sangre negra que las promueve y alimenta. Sus consecuencias
–hambre, enfermedades, muerte, desesperanza…– siempre las pagan los pueblos y
las personas más vulnerables.
Las
guerras rompen comunidades. Expulsan a las
personas de sus hogares y les roban el futuro. Generan sufrimiento, desigualdad
y miedo. La guerra y la violencia son el camino al exterminio global.
Frente
a esto, elegimos posicionarnos:
Defendemos
la paz. La paz de la justicia y el
futuro para todas y todos. Defendemos los derechos humanos. Defendemos volver a
poner la vida, la dignidad y la justicia en el centro.
Y
desde CAS, afirmamos con la vehemencia de lo que nos identifica, que la paz
también se construye en lo cotidiano: en la convivencia de las comunidades
y los pueblos, en la justicia social, en el cuidado y en la solidaridad entre
los seres humanos.
Desde
nuestro trabajo diario, nuestros proyectos y desde el trabajo en red,
seguimos apostando por comunidades que cuidan, que acogen y que construyen
alternativas a la violencia. Aprendemos a amar la paz trabajando con el
diálogo y el consenso cotidiano como herramientas. Hacemos la paz cultivando
abrazos fraternos. Sembramos solidaridad para cosechar paz.
Hoy
y siempre, más CAS: más comunidad, más abrazos, derechos, más justicia…, más
paz."
Mensaje de Colectivos de Acción Solidaria,
publicado en EntretodoCAS nº 192 mayo-2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario