Desde la Revuelta de la España Vaciada y Salvemos el mundo rural agredido
queremos manifestar nuestro más profundo dolor, consternación y solidaridad con la provincia
de Almería ante el incendio
que ha golpeado con extrema gravedad a las localidades de Los Gallardos
y Bédar, dejando a su paso una tragedia humana y ambiental irreparables que lo
declaran como el incendio más grave de la historia de Andalucía y el más
mortífero del siglo en España.
En
primer lugar, queremos trasladar nuestro más sincero pésame
y apoyo a las familias de las doce
víctimas mortales, así como
nuestro pensamiento y esperanza con los seres queridos de las personas
desaparecidas. Las pérdidas humanas son lo único absolutamente irrecuperable, y su dolor es hoy el dolor de todo
un país.
Asimismo,
lamentamos profundamente la pérdida de más de 6600 hectáreas de recursos
naturales, un patrimonio ecológico y económico que tardará décadas
en reponerse y que, además
de tener un alto impacto emocional, afecta de forma directa al sustento y proyecto de vida de muchas familias, sin olvidar que tras los incendios y la pérdida de terreno
llegarán la erosión, los arrastres y las posibles inundaciones, con la
alteración del ciclo del agua y la pérdida de biodiversidad.
Queremos
hacer un reconocimiento público y explícito a la incansable labor de todos los
efectivos de prevención, extinción y cuidado
de nuestros montes: bomberos forestales, brigadas, cuerpos de seguridad y emergencias, y los propios vecinos que
están trabajando en primera línea. Su entrega demuestra que el cuidado del territorio es un pilar esencial, pero también evidencia
que no podemos seguir fiándolo
todo a la heroicidad de unos
pocos cuando las llamas ya están activas. Es sobradamente conocido que la
verdadera prevención se hace en invierno y cuidando el monte todo el año.
No
podemos, ni debemos quedarnos solo en el lamento. Lo sucedido en Almería es un
ejemplo más de la dramática constatación de que el paradigma actual de gestión
territorial, ambiental y de extinción de incendios no está a la altura
de las circunstancias de la emergencia estructural agravada por la crisis climática y el abandono crónico del medio
rural.
Por todo ello, exigimos
a todas las fuerzas políticas
e instituciones un compromiso real, vinculante y urgente
que asiente las bases para un Pacto de
Estado en materia de prevención de incendios y que aborde las siguientes
necesidades materiales y humanas:
·
Lucha real contra el cambio climático, adaptando las políticas agrarias y forestales a las nuevas realidades de sequía extrema y olas
de calor que convierten nuestros montes en polvorines.
·
Dignificación
del sector forestal: dotando de recursos humanos estables,
contratos dignos durante todo el año y materiales modernos
a los profesionales de la prevención y conservación.
·
Protección
integral del mundo rural: fomentando la ganadería extensiva, la
agricultura local y la gestión forestal sostenible como las mejores
herramientas de prevención de incendios. Un territorio vivo y habitado es un
territorio protegido.
La
España rural no se resigna a ver arder su futuro. El dolor de Almería debería ser el último aviso definitivo para
que el Estado reaccione. Necesitamos leyes y presupuestos acordes a la magnitud
del reto, no más promesas vacías mientras nuestros montes se convierten en
ceniza que pueden volver a poner en peligro vidas humanas.
11 de julio de 2026
Coordinadora de Revuelta de la España
Vaciada y Salvemos el mundo rural agredido


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