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viernes, 25 de septiembre de 2026

"Re-conocer el Mundo Rural" llega a San Vitero para debatir sobre la gestión y el cuidado de los montes.

 

La tercera jornada del proyecto, que tendrá lugar el próximo 2 de octubre en San Vitero (Zamora), pondrá el foco en el asociacionismo forestal, la prevención de incendios y la gestión sostenible del monte.

 

San Vitero acogerá el viernes 2 de octubre, a las 19:00 horas, en el Recinto Ferial, la tercera jornada del proyecto "Re-conocer el Mundo Rural", un espacio de encuentro y reflexión que busca repensar el futuro de los pueblos como alternativa a la crisis del mundo actual.

La iniciativa está impulsada por Colectivos de Acción Solidaria, la Coordinadora Rural Zamora y el Movimiento de Jóvenes Rurales Cristianos, junto al Observatorio Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Salamanca. Tras abordar en encuentros anteriores el sector primario, la energía, la cultura rural y el tejido asociativo, esta nueva cita se centrará en la gestión y el cuidado de los montes, bajo el lema "Por una gestión para el cuidado de nuestros montes".

La jornada, que se celebrará en la comarca de Aliste (Zamora) el próximo 2 de octubre, contará con una mesa redonda y posterior diálogo abierto con el público, en la que participarán:

Olga González, directora gerente de FAFCYLE (Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León), quien abordará cómo el asociacionismo ayuda a los propietarios de bosques a afrontar dificultades comunes y ganar voz ante las instituciones.

Fernando Pulido, de la Universidad de Extremadura, centrado en la prevención participativa de incendios a través del Proyecto Mosaico.

Salomón Ortega, de la Comarca de Pinares (Burgos), que expondrá un ejemplo de gestión forestal sostenible.

Juan Navarro, periodista especializado en mundo rural e incendios forestales, que moderará el encuentro.

Con esta nueva jornada, el proyecto sigue poniendo en común miradas, experiencias y propuestas nacidas del propio territorio, entendiendo que re-conocer el mundo rural es también pensar juntos cómo cuidarlo.

 

Datos del evento:

📅 Viernes, 2 de octubre

🕘 19:00 h

📍 Recinto Ferial de San Vitero (Zamora)




lunes, 21 de septiembre de 2026

La Asociación Las Mestas organizó la VI edición de la Fiesta de la Cosecha

 

Una cita anual donde compartir experiencias, productos, semillas y recetas

 

La plaza Mayor de Monleras fue el escenario que acogió durante la tarde del pasado sábado 19 de septiembre la VI edición de la Fiesta de la Cosecha. Es esta una cita anual para compartir experiencias, productos, semillas y recetas, en una jornada festiva que se vive como la culminación al trabajo de todo un año de las personas vinculadas al proyecto “Huertos vivos”, una iniciativa promovida por la Asociación Cultural Las Mestas de Monleras con el propósito de recuperar y mantener vivos los huertos que tan importantes han sido en la cultura rural.

La Fiesta de la Cosecha de este año contó con diferentes mesas temáticas: variedades autóctonas de tomate con cata de las mismas; variedades de calabazas, calabacines, berenjenas y pimientos; semillas; sustratos con diferentes tipos de compost; conservas, mermeladas y encurtidos. Además, se colocaron paneles didácticos con información sobre las variedades de patatas que se cultivan en la zona, así como relativa a las enfermedades y plagas más frecuentes en nuestros huertos. Y no faltó, como colofón a la Fiesta, una degustación gastronómica de gran variedad de platos salados y dulces, empanadas, tortas, pizzas, cremas, zumos, mermeladas, chutneys, etc. elaborados con productos de los huertos, cuyas recetas se compartieron.

El proyecto “Huertos vivos” ha logrado revertir la tendencia al abandono de los huertos, cuando las personas mayores ya no pueden continuar con ellos, y ha logrado vincular a una generación más joven que ha ido descubriendo las bondades de cultivar un huerto de forma natural, recuperar e intercambiar variedades autóctonas, mejorar los suelos con la incorporación de compost, combatir las plagas y enfermedades sin productos químicos, etc. Una veintena de personas en Monleras, a las que se suman algunas más en pueblos vecinos como Sardón de los Frailes, se han embarcado en este proyecto agroecológico al alcance de cualquier vecino, pues no le faltará en todo momento la ayuda o asesoramiento que necesite.

Una iniciativa agroecológica en línea con otras muchas en marcha o en proyecto en la zona del Bajo Tormes, que confluyendo unas con otras se fortalecen y refuerzan, a favor de un modelo de desarrollo basado en el cuidado de la tierra, el respeto a la cultura rural y la permanencia de la gente en los pueblos. Un modelo agroecológico con futuro, que Escuelas Campesinas de Salamanca viene defendiendo y apoyando como alternativa de sostenibilidad de la vida rural.




Entrevista a Beatriz

 

“El voluntariado es por encima de todo un regalo”

 

Beatriz, profesora de inglés jubilada, recaló por el Bajo Tormes hace varios años atraída por la experiencia de espiritualidad carmelitana promovida por el padre Ramón en Villaseco de los Reyes. De las primeras estancias temporales, que se fueron alargando, dio el paso a dejar Madrid para residir en Monleras de forma casi permanente. En este entorno rural encuentra el silencio, la belleza natural y la calidez humana que busca, una tierra con el tempero para cultivar la espiritualidad y desarrollar su labor intelectual. Su compromiso como voluntaria, en el programa “Envejecer en Comunidad” y en el acompañamiento a personas vulnerables, ha sido una forma de implicarse de lleno en la comunidad rural.

 

-¿Por qué te decidiste a dar el salto desde Madrid a una de las comarcas más despobladas de la España interior?

Pues, la verdad, no creo que yo pueda resumirlo mejor que como se hace en la introducción a esta entrevista. Solo añadir que, si algo he encontrado en este lugar —que acaso no esperaba–, es un tempero sencillamente excepcional.

 

-¿Qué resaltarías de tu experiencia como nueva pobladora en Monleras?

Todo. Digamos que voy de asombro en asombro, porque lo que ofrece Monleras es algo que Madrid –y, para el caso, cualquier gran ciudad– no puede ofrecer de forma tan inmediata y con tanta generosidad. Por tanto, lo que más resaltaría es que, en apenas año y medio, ya me siento monleriense.

 

-No solo te has quedado a vivir entre nosotros, como una vecina más, sino que has asumido un compromiso de voluntariado al servicio de las pequeñas comunidades rurales ¿Qué te empujó al voluntariado?

Es sabido que la jubilación –especialmente si nos alcanza sanos y en plenas facultades– es un momento propicio para dedicarle más tiempo a los demás. En Madrid, ya jubilada, a través del programa Solidarios para el desarrollo, visitaba semanalmente a Toñi, una ciega que vivía sola no lejos de mi casa… hasta su fallecimiento. Darle continuidad a esa experiencia cobraba pleno sentido en el mundo rural, tan necesitado siempre de ayuda; pero, en primera instancia, era la forma más directa de implicarme en esta comunidad.

 

-Los talleres de gimnasia que impartes están siendo un revulsivo que dinamiza la participación comunitaria. ¿Cómo enfocas esta actividad? ¿Por qué se ha convertido en un espacio tan especial, sobre todo para el colectivo de mujeres?

Que una requetejubilada imparta gimnasia a una buena colección de jubilados –y no solo, pues acuden personas más jóvenes– se me antoja una feliz ironía. Y, sin embargo, funciona. Enfoco la actividad casi como una ‘quedada’ de amigos para hacer ejercicio juntos. Al cabo, yo solo animo las sesiones puesto que me beneficio del talento de excelentes monitores de gimnasia para adultos mayores de tantos lugares del planeta. El ordenador, YouTube y un altavoz ad hoc hacen el resto. Si se ha convertido en una cita especial es acaso porque la motivación es altísima, la exigencia no decae y porque a todos –a las mujeres, en particular– nos gusta sentir que podemos con el desafío.



 

-Además, te has volcado en el acompañamiento a personas mayores que viven solas o apenas salen de casa. ¿Qué tipo de apoyo les prestas?

Acompañar a mi madre hasta su último suspiro (a los 93 años) seguramente me ha equipado para disfrutar de la compañía de los mayores, con independencia de si están sanos o enfermos, lúcidos o desmemoriados. No hay dos casos iguales, de ahí que el apoyo varíe. Unas veces es conversación; otras veces, paseos; y otras, aliviar o compartir durante un rato la carga que puedan suponer para sus familiares o cuidadores más cercanos. Eso sí, en todos, creo, prevalece el sentido del humor y la alegría.

 

-¿Qué te está aportando a ti personalmente el voluntariado? ¿Animarías a otras personas a buscar su espacio de voluntariado?

El voluntariado es por encima de todo un regalo… ¡para el voluntario! Ponerse a disposición de otros es una continua fuente de aprendizaje. Y no hay anciana o anciano, por muy dependiente que sea, o precisamente por eso, que no tenga tanto que enseñarnos: por ejemplo, su extrema vulnerabilidad y cómo acierta a convivir con ella. Huelga añadir que animaría a cualquier persona y de cualquier edad a dar gratis lo que recibió gratis.   

 

-Desde tu visión como alguien que viene de la gran ciudad, ¿consideras que los pueblos tienen futuro como espacios para el cuidado de las personas, como entornos amigables donde envejecer con dignidad?

El futuro ¿quién puede predecirlo? Pero el presente, que es lo que cuenta, no puede ser más prometedor. Monleras es un vivo ejemplo de ese eslogan que reza: los mayores, primero. Llama poderosamente la atención la sensibilidad social que hay por aquí y cómo, a las duras y a las maduras, todos velan por todos. Es el catering a domicilio, el centro de día, las residencias de mayores diseminadas por la zona, las actividades culturales de altísimo nivel, el fisioterapeuta y la podóloga, y es, por ejemplo, la plaza de la Libertad donde diariamente, al caer la tarde, se reúnen espontáneamente los mayores para charlar, desahogarse o ponerse al día. No en vano la llaman jocosamente Tele5. En este pueblo amenazado por la despoblación no solo se envejece con dignidad. Se crece con ella. Y si no, que se lo pregunten a los niños que juegan felices y despreocupados todas las tardes en el corazón de Monleras.

 




jueves, 10 de septiembre de 2026

Manteniendo el programa "Feliz en mi casa"

 

La Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca mantiene en el Bajo Tormes el programa “Feliz en mi casa y en mi entorno”, que apuesta por el modelo de atención centrada en la persona y hace frente a la soledad no deseada

 

“Feliz en mi casa y en mi entorno” es un programa de Colectivos de Acción Solidaria (CAS), que se está desarrollando en Castilla y León, que pretende experimentar y pilotar el modelo de atención centrada en la persona, apostando por la permanencia de las personas mayores en su casa y en su entorno, respetando sus deseos y preferencias, cuando las limitaciones propias de la edad o la aparición de las primeras fases de la dependencia requieren apoyos necesarios para que esa opción sea viable, frente al modelo más extendido de institucionalización en centros residenciales.

Responde a la filosofía de ese nuevo enfoque de atención centrada en la persona, cuyo fin último es que la persona mayor siga teniendo la autonomía para decidir cómo y dónde quiere vivir, conforme a su proyecto de vida.

La actividad fundamental consiste en la prestación del servicio de asistencia personal durante un año a nueve personas en cada uno de los territorios de las distintas entidades asociadas a CAS que participan en el programa. En diálogo con los ayuntamientos, CEAS y agentes sociales, se seleccionan las personas que van a recibir esta asistencia: personas vulnerables, en situaciones de soledad o en la antesala de la dependencia.

Así, Escuelas Campesinas de Salamanca atiende desde este programa a nueve personas en la zona del Bajo Tormes, cinco mujeres y cuatro hombres, repartidas en las localidades de Villaseco de los Reyes, Sardón de los Frailes, Almendra, Trabanca y Villarino de los Aires. La responsable del programa es Nuria Vicente, educadora social, quien se encarga de todo el proceso: entrevista inicial con las personas que se acogen al programa; comunicación con sus familiares; elaboración de la historia de vida y el proyecto de vida de cada una de las personas mayores, haciéndolas partícipes y escuchando sus deseos y demandas; ayuda en la tramitación del reconocimiento de la dependencia si fuera necesario, etc., y quien realiza también una asistencia personal de calidad, que se centra en la escucha y apoyo emocional, el acompañamiento o el cultivo de las aficiones personales.

Pero no menos importante es el apoyo necesario para favorecer la participación social y comunitaria. “Cuando hay apoyo y cuidado, la participación vuelve. Acompañar también es abrir puertas a la participación comunitaria”, apostilla Nuria. Y así lo pueden testimoniar varias de las personas participantes en el programa.

Otra necesidad que se aborda desde este programa es la cualificación profesional personas que aspiran a trabajar como asistentes personales, pues es la figura del asistente personal la que mejor se adecúa al modelo de vida independiente en que se fundamenta este programa. En este sentido, Colectivos de Acción Solidaria ofrece formación para asistentes personales a través de la plataforma Moodle de la organización, y facilita a las entidades donde existe demanda la impartición de cursos de 50 horas de duración, que están posibilitando a muchas mujeres con escasa cualificación, especialmente a mujeres migrantes, la inserción laboral en el ámbito de los cuidados.

La Gerencia de Servicios Sociales de la JCyL viene respaldando este programa, subvencionado con cargo a la asignación tributaria del IRPF, con una excelente valoración del mismo, pues coincide con la estrategia de desinstitucionalización que la JCyL está impulsando.






jueves, 3 de septiembre de 2026

La Asociación Escuelas Campesinas de Salamanca se adhiere a la Red Amiga de apoyo a las personas en situación de soledad de Castilla y León

 

Escuelas Campesinas de Salamanca solicitó a la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León en el mes de junio la adhesión a la Red Amiga de apoyo a personas en situaciones de soledad. Tras comprobar que la entidad cumple con los requisitos necesarios para ello, la Gerencia ha resuelto adherir a nuestra asociación a la Red Amiga, según consta en el certificado emitido con fecha de 14 de agosto.

Nuria Vicente, responsable de los programas dirigidos a personas mayores en nuestra zona de actuación en el Bajo Tormes, será la encargada de incorporar a la base de datos de la Red Amiga los servicios, actividades sociocomunitarias y apoyos que ofrece nuestra entidad para hacer frente a esa realidad de soledad no deseada que amenaza a muchas personas mayores que viven o se sienten solas, sin familiares o vecinos en su entorno más cercano.

Desde nuestras posibilidades, procuramos que las personas mayores de nuestros pueblos reciban el acompañamiento que precisan, que se sientan arropadas por la comunidad y puedan participar cuando así lo deseen en espacios sociocomunitarios en su pueblo y comarca.